lunes, 23 de noviembre de 2009

Things I used to believe in

Y es que en realidad no estoy triste o tal vez siento ese tipo de tristeza que conlleva la certeza de que será algo pasajero.
Es tan solo la nostalgia de decir adiós a un cúmulo de sueños acunados durante muchos días, meses, años tal vez. Es el miedo que se siente al estar parado frente al vacío y saber que la historia no continuará a menos de que sea yo misma quien retome la pluma.
Sentada al filo de una escalera, tomo esa pluma con mano firme y emprendo la lista de esas cosas en las que solía creer:
- El futuro, creía que podía cambiarlo con cada una de mis acciones presentes. Ahora sé que modifico también mi pasado a cada paso que doy.
-Descubrí que el camino no siempre está iluminado. Muchas veces me topé de frente con la oscuridad, tan de cerca que te puede decir a qué huele. Algunos veces tiene olor a mentira, otras tantas a traición...otras tantas era tan espesa que no podía observar ni mis manos, esas huelen a ultrajo y a enfermedad.
-Pensaba también que uno recoge todo lo cosechado en las últimas etapas de la vida, hoy tengo la certeza de que la recompensa llega mucho antes.
-Creía que el amor era algo fortuito y que no era para todos, ahora entiendo que es algo que se debe trabajar.
-Comprendí que la perfección no es la felicidad; en realidad no importa si el camino que trazé se tuerce. Aprendí a disfrutar de esos cambios de planes que, como dice un buen amigo, hacen reír tanto a Dios.
Y así vacié mi costalito de creencias y lo he rellenado con nuevas. Sólo he conservado una que no pienso desechar ni con el paso de los tiempos: La voz de Pedro diciéndome: "Eres un milagrito".

2 comentarios:

mariguanazo dijo...

y me remito a lo q dijo ya el maestro lennon "life is what happens to you while you are busy making other plans" ya lo platicamos... animo q opciones sobran

Midori dijo...

Actiooooooon!!!! Es lo que me grito todos los días...gracias por tus palabras y hacerme saber que estás ahí!!!!